¿Qué cuidados diarios previenen manchas alrededor de los ojos?
¿Qué cuidados diarios previenen manchas alrededor de los ojos?

Mantener la mirada de un perro limpia y brillante es mucho más que una cuestión de estética para ganar concursos de belleza o salir bien en las fotos de Instagram. Como estilista canina con más de ocho años de experiencia y fotógrafa especializada en mascotas, he tenido frente a mi objetivo a cientos de perros: desde el blanco impoluto de un Bichón Maltés hasta la mirada profunda de un Shih Tzu. Si algo he aprendido en este tiempo, es que las manchas marrones o rojizas alrededor de los ojos son la batalla diaria de muchas familias, pero también uno de los problemas más fáciles de mitigar si se entiende el porqué y se aplica una disciplina real.

No estamos ante un simple "pelo sucio". Esas sombras oscuras, a menudo acompañadas de un olor ácido y una textura pegajosa, son el resultado de un proceso químico y biológico. Cuando la lágrima sale del ojo y permanece en el pelo, se oxida al contacto con el aire. Si a esto le sumamos la proliferación de bacterias y levaduras debido a la humedad constante, tenemos el escenario perfecto para una dermatitis localizada o una irritación crónica. En este manual, quiero compartir contigo no solo lo que dicen los libros de veterinaria, sino lo que funciona en el día a día de una peluquería profesional, sin soluciones milagro, pero con resultados garantizados.

La ciencia detrás de la epífora: ¿Por qué se mancha el pelo?

Para prevenir, primero hay que comprender. El término técnico para el lagrimeo excesivo es epífora. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico que nos indica que el sistema de drenaje lagrimal no está dando abasto o que el ojo está produciendo más líquido del necesario para protegerse. La lágrima del perro contiene porfirinas, que son moléculas ricas en hierro. Cuando estas porfirinas se exponen al oxígeno del ambiente por un tiempo prolongado, el hierro se oxida, tiñendo el pelo de ese color óxido tan característico.

Desde una perspectiva experta, existen tres factores fundamentales que determinan la gravedad de estas manchas:

  • Anatomía ocular: Las razas braquicéfalas o con ojos prominentes suelen tener conductos nasolagrimales más estrechos o curvados, lo que dificulta el drenaje natural hacia la nariz.

  • Irritantes externos: El polvo, el polen, el pelo que se mete dentro del ojo o incluso el viento excesivo provocan una sobreproducción de lágrima como mecanismo de defensa.

  • Microbiota de la piel: La humedad constante en la zona del lagrimal favorece el crecimiento de la bacteria Ptyrosporin, que intensifica el tono oscuro y genera ese olor a rancio o humedad que suele preocupar a los tutores.

Mi enfoque tras años de observación es que, si bien la genética predispone, la gestión del entorno y la higiene determinan el éxito. Un perro con una conformación ósea difícil puede lucir un rostro impecable si su tutor sabe cómo intervenir a tiempo.

Protocolo de limpieza diaria: El arte de la constancia

Si buscas el producto mágico que borre las manchas en una aplicación, lamentablemente te diré que no existe. La verdadera clave reside en la lágrima fresca. La lágrima recién salida es transparente y fácil de retirar; la lágrima seca es la que tiñe. Por ello, la limpieza debe ser un hábito tan sagrado como el paseo diario.

El kit básico de higiene ocular

Para realizar una limpieza profesional en casa, olvida las servilletas de papel o las toallitas para bebés. Necesitas materiales que no dejen residuos y que respeten el pH de la zona ocular, que es distinto al humano.

  • Gasas estériles de tejido sin tejer: A diferencia del algodón convencional, no sueltan fibras que puedan irritar el globo ocular.

  • Suero fisiológico en monodosis: Es neutro, económico y garantiza la esterilidad en cada uso.

  • Limpiadores específicos de alta gama: Algunos contienen ingredientes como el ácido bórico (en concentraciones seguras) que ayudan a neutralizar el pH y prevenir la oxidación.

Paso a paso para una limpieza efectiva

  1. Humedecer sin encharcar: Empapa la gasa con el suero o limpiador. No debe gotear, pero sí estar lo suficientemente húmeda para ablandar las costras sin necesidad de frotar con fuerza.

  2. Movimiento de arrastre: Limpia siempre desde el ángulo interno del ojo (el lagrimal) hacia afuera y hacia abajo. Nunca vuelvas a pasar la parte sucia de la gasa por el ojo.

  3. Secado meticuloso: Este es el paso que casi todo el mundo olvida. La humedad es el enemigo. Tras limpiar, usa una gasa seca para absorber cualquier resto de líquido. Un lagrimal seco es un lagrimal que no se oxida.

  4. Independencia total: Usa una gasa distinta para cada ojo. Si hay una ligera infección subclínica en uno, evitarás pasarla al otro.

En mi experiencia, realizar este proceso dos veces al día (mañana y noche) reduce la pigmentación en un 70% en menos de un mes, simplemente porque no damos tiempo al hierro de la lágrima a fijarse en la queratina del pelo.

El papel del estilismo canino: Mucho más que estética

Como estilista, veo a menudo que el problema de las manchas se agrava por un mal mantenimiento del manto. El pelo largo que rodea los ojos actúa como una mecha de lámpara: absorbe la lágrima y la mantiene en contacto directo con la piel durante horas. Además, los pelos que nacen en el puente de la nariz a menudo crecen hacia arriba, rozando la córnea y provocando un lagrimeo reflejo por irritación mecánica.

Mantenimiento del corte en casa

No recomiendo que los tutores realicen cortes profundos con tijeras si el perro es inquieto, pero sí es vital mantener la zona despejada. Un buen profesional del grooming debe despejar los ángulos internos de los ojos, creando un pequeño "canal" que permita que la lágrima fluya sin empapar el pelo largo de las mejillas.

Si notas que tu perro parpadea mucho o tiene el pelo del lagrimal siempre apelmazado, es probable que necesite un "Face Trim" o arreglo de cara entre visitas a la peluquería. Como fotógrafa, te aseguro que un perro con los ojos despejados no solo se ve más joven y alerta, sino que transmite una sensación de salud que ninguna edición digital puede replicar.

Nutrición y agua: La conexión interna

Existe un debate constante sobre si el pienso provoca manchas. La respuesta corta es que la calidad de los ingredientes altera la composición química de la lágrima y la saliva. Las dietas cargadas de cereales de baja calidad, colorantes artificiales y conservantes químicos suelen dar como resultado lágrimas más alcalinas o con mayor carga de porfirinas.

La importancia de los minerales del agua

Este es un "truco de experto" que suelo compartir en mis sesiones: revisa la dureza del agua de tu zona. El agua del grifo con alto contenido en magnesio, hierro y calcio puede intensificar las manchas. Muchos de mis clientes han visto una mejoría notable simplemente cambiando el agua del grifo por agua filtrada o embotellada de mineralización débil. Es un cambio pequeño, sin efectos secundarios, que puede marcar la diferencia en razas blancas como el Caniche o el Maltés.

Suplementación consciente

Existen suplementos nutricionales diseñados para modificar el pH de la lágrima. Aunque algunos son efectivos, siempre recomiendo consultarlo con un veterinario nutricionista. Nunca utilices productos que contengan antibióticos (como la tilosina) de forma recurrente para fines estéticos, ya que esto contribuye a la resistencia bacteriana y puede dañar la salud de tu mascota.

Factores ambientales: El enemigo invisible

A veces, el perro tiene una higiene impecable y una dieta excelente, pero sigue manchándose. Aquí es donde debemos mirar a nuestro alrededor. Los perros pasan mucho tiempo cerca del suelo, donde se acumulan alérgenos e irritantes.

  • Productos de limpieza del hogar: Los vapores de la lejía o los limpiasuelos muy perfumados pueden irritar las mucosas caninas, provocando lagrimeo.

  • Tabaco y ambientadores: El humo del tabaco es un irritante ocular severo para los perros.

  • Alérgenos estacionales: Al igual que nosotros, los perros pueden sufrir rinitis alérgica que se manifiesta con ojos llorosos.

Mi consejo profesional es realizar un lavado ocular suave con suero fisiológico justo después de volver de paseos en días de mucho viento o tras haber estado en parques con mucha tierra o polen. Eliminar esas partículas extrañas de inmediato evita que el ojo trabaje horas extra produciendo lágrimas para expulsarlas.

Cuándo dejar la estética y acudir a la clínica

Es vital saber distinguir entre una cuestión de mantenimiento y un problema de salud. Como experta en estética, mi límite llega donde empieza el dolor o la patología. Debes pedir cita con un veterinario si observas alguno de estos signos:

  • La secreción no es transparente, sino amarillenta o verdosa (posible infección).

  • El perro mantiene un ojo entrecerrado o muestra signos de dolor al tacto.

  • La conjuntiva (la parte blanca o rosada alrededor del ojo) está excesivamente roja o inflamada.

  • Existe un bulto o inflamación en la zona del lagrimal (posible obstrucción del conducto).

  • El perro se frota compulsivamente la cara contra los muebles o con las patas.

A veces, el problema es una pestaña ectópica (una pestaña que crece hacia adentro) o un problema dental que afecta a los senos nasales. En estos casos, por mucho que limpies, la mancha no desaparecerá hasta que se trate la causa médica.

Conclusión: Una mirada sana es una mirada feliz

Prevenir las manchas alrededor de los ojos no es una carrera de velocidad, sino un maratón de cuidados constantes. A lo largo de mis ocho años de carrera, he visto cómo la frustración de los tutores desaparece cuando dejan de buscar soluciones mágicas y empiezan a aplicar este protocolo de dos minutos al día. No se trata de alcanzar la perfección cromática, sino de garantizar que tu perro no sienta el picor de la piel irritada ni la incomodidad de la humedad constante en su rostro.

Un perro con los ojos limpios es un perro que se siente mejor, que ve mejor y que, por supuesto, luce espectacular en cualquier fotografía. Empieza hoy mismo con la rutina de limpieza y sé paciente; el pelo teñido debe crecer y ser recortado para que el nuevo pelo blanco y sano tome su lugar. La constancia es tu mejor herramienta.